28 abril 2008

Arrasando con las calles


Lo primero es pedir perdón a todos los grupos y grupis por la tardanza de esta crónica. Cosas del estrés urbano.

Lo segundo agradecer a todos los grupos su interés, implicación y participación en esta locura que parece que va a dar (como toda buena semilla) muchos más frutos en un futuro.

Lo tercero, gracias a todos y todas los que nos han apoyado sea con infraestructura (ayuntamiento de Torrejón de Ardoz), creyendo en nosotros y nuestro proyecto (Concejalía de la juventud), o viniendo a vernos tocar y disfrutar de lo lindo.

Por último, muchas gracias a Juan F. Torres por las fotos que nos hizo durante todo el pasacalles y la actuación (de las cuáles os dejamos aquí una muestra). Queremos desde aquí invitaros a que visitéis la web de entropia y fotogracción porque tiene un proyecto copyleft y de lucha social mucho más que interesante. Gracias por tu post, para nosotros es un honor vuestro interés. Geniales fotos.

GRACIAS, GRACIAS Y GRACIAS

Y ahora, pues sólo nos queda resumir lo que fue una increíble explosión sambera que rompió con todas las predicciones meteorológicas.

Parecía que la semana no podía pintar mejor, buen tiempo pero sin ser asfixiante. Hasta que una temible borrasca nubló todas nuestras expectativas…

Colgamos un video en nuestra página anticipando que un tornado iba a arrasar con las calles de Torrejón. Y como si estuviera escrito los cielos se nublaron y por dos días seguidos no paró de llover con todas sus fuerzas. Aire, agua y granizo cayeron todo el jueves y gran parte del viernes.

La hora de quedada era a las 8, y todos y todas aquel día, estuvimos mirando al cielo pidiendo que nos diera sólo un par de horas de tregua. No parecía que la situación fuese a mejorar.

Pero, increíblemente mejoró. Nadie nos lo podíamos creer sobre las 7 de la tarde la lluvia no sólo paró sino que hasta pudimos ver algunos rayitos de sol.

Nos acercamos a la Plaza de la Habana de Torrejón y allí poco a poco fueron llegando nuestros hermanos samberos. Todo estaba preparado y pasadas las 8,30 empezó el pasacalles.

Samba la nueva eran los encargados de abrir el paso, quizá por ser los más jóvenes y dejando unos metros de distancia el resto de bandas comenzaron a marchar una tras de otra. Cerrando el pasacalles Zacatum.



Había nervios en los grupos que se notaban el los golpes de caja o de surdo que de vez en cuando se oían a modo de calentamiento.

La gente se acercaba a las calles, se asomaba a las ventanas… el sonido de los surdos era atronador… los tamborines retumbaban por todas las calles y el repiqueteo de las cajas hacía que a más de uno y una se le fueran los pies acompañando el son.

¡¡¡ No hay dolor, ni frío que pueda con nosotros!!!



El pasacalles llegaba a la Avenida de la Constitución. Para ese entonces Zacatum, Sambalah y los samberos de Samba de la Prospe, Samba da Rua, Bloco do Loco y Batuseira nos habíamos unido (“sin quererlo” pero con mucha guasa) para tocar un samba-reggae improvisado.




Si es difícil ponerse en común cuando somos 40 imaginad lo que era un pasacalles de 100 personas tocando unidas… Los directores se reían y desesperaban al mismo tiempo.

Las 3 ó 4 filas de tamborines eran incapaces de oír a las varias decenas de surdistas que iban bastantes metros por detrás.




Un caos bello, un momento de esos que se vive y se disfruta por ser espontáneo y perfecto a mismo tiempo. No importaba que no hubiéramos ensayado nunca juntos ni que las claves no fueran las mismas. Habíamos conseguido convertir a Torrejón por un instante en capital del buen rollo y la musiquita de calle, de esa que sale del corazón y te hace bailar y sonreír a cualquiera que tengas al lado.



Al llegar a la estación de tren, la organización nos pidió que aceleráramos porque teníamos que llegar a tiempo a la carpa montada en el recinto ferial para acoger a los conciertos de la Semana de la Juventud.

Paramos de tocar e instrumento al hombro fue el momento de comentar con el resto las sensaciones y lo que nos estaba pareciendo el pasacalles.

Éramos una marea brasileira, mirábamos hacía atrás y sólo veíamos surdos, cajas y timbas que se extendían a lo largo de todo el camino hacía el recinto.



No quedaba casi tiempo, los grupos contratados tenían que salir a tocar como muy tarde a las 10,30 y rondaban casi las 10 cuando todos estábamos empezando a colocarnos en un círculo que ocupaba media carpa.

Tras separarnos por instrumentos los directores se miraron, todos nos mirábamos y nos parecía impresionante lo que en unos minutos iba a pasar. Más de 100 personas tocando todas juntas. “Se va a caer la carpa”



Y así fue, cuando tras contar 4 los surdistas empezaron a tocar nuestras caras se iluminaron con una sonrisa. No cabían en círculo y se tuvieron que dividir en dos filas. IMPRESIONANTE.

Los primeros compases de reggae sonaban. Y sonaban muy bien. La carpa se llenó de gente que nos aplaudía y bailaba, asombrándose del gran número de músicos que allí había.

Subimos el ritmo, lo bajamos, metimos solos por instrumentos y hasta algún corte se dejó caer. No había quién nos parara…




Bueno sí, el tiempo. El tiempo se nos fue acabando. Nos costó mucho terminar de tocar. Pero se hacía tarde y el resto de conciertos debían empezar. Deshicimos el círculo y como gran final pues intentamos tocar lo más alto que pudimos haciendo ruido para que resonara en los oídos de todos y no se nos olvidara que ésta, aunque haya sido la primera, no debe ser la última vez que nos juntemos.

Abrazos, agradecimientos y una fiesta que duró hasta altas horas de la madrugada acompañaron al final de esa noche mágica… pero eso es otra crónica.





...

2 comentarios:

Daniel dijo...

Se me pone de nuevo la piel de gallina al recordarlo.

ali dijo...

jo fue un día tan especial... como me gusta leerlo y acordarme de lo bien que lo pasamos